Se trazan cuatro líneas paralelas a 47 cm. de las cuatro bandas, determinando sobre el billar los nueve cuadros o zonas de limitación. Los tres cuadros centrales son rectangulares y los otros seis cuadrados.
En el extremo de cada
una de las líneas y centrados sobre de ellas, se trazan unos pequeños
cuadros, que en un lado lo conforma la parte interior de la banda. Estos
cuadros se denominan “áncoras” . Estas áncoras,
en un número de ocho, son cuadrados de 178 mm de lado. Así mismo
constituyen otras zonas de limitación.
La situación de las bolas contrarias dentro de las zonas acotadas se pueden encontrar dentro o a caballo, esto lo indicará el árbitro primero respecto a los cuadros y segundo respecto a las áncoras.
Posición a caballo: se produce cuando las dos bolas contrarias se paran cerca de una línea demarcatoria pero estando cada una de las bolas en diferentes zonas. Cuando una de las bolas esté situada exactamente sobre la línea de limitación se considerará en contra del jugador.
Posición dentro: se produce cuando las bolas contrarias entran dentro de un mismo cuadro. El jugador al realizar la próxima carambola, tendrá que salir obligatoriamente del cuadro al menos una de las bolas contrarias.
En caso de que las bolas contrarias estén en contacto, el jugador podrá optar por plantar o tirar sobre la otra bola.